ARTÍCULO + BREVE EJERCICIO

La Regla del Momento: ejercicio práctico para salir de la tormenta mental y desarrollar tu atención

Jorge Benito

El arte de parar y ser, aquí y ahora, nos permite vislumbrar la esencia que está más allá de las falsesades de nuestra autoimagen, esculpida por el condicionamiento familiar y sociocultural.

Cuando el pensamiento cesa, se revela la luz del ser”, dice la vieja enseñanza.

La claridad mental surge de practicar la presencia, y la buena noticia es que esta práctica no requiere de ninguna habilidad que no poseamos ya, sino que trabaja con virtudes que todos tenemos y que pueden ser desarrolladas.

La Tormenta Mental:

Llamamos tormenta mental a ese penoso estado que surge cuando recurrimos, una y otra vez, a los mismos patrones mentales que nos desequilibran y que son fuente de multitud de neurosis.

Sabemos que estamos en medio de la tormenta cuando la mente rumia acerca del pasado (“¿por qué dije esto?” o “no debería haber hecho aquello”), o bien se preocupa compulsivamente por un futuro que pintamos como terrible, convirtiendo al presente en un rehén de sus delirios y distorsiones.

Este caos de pensamientos, además de nublar nuestras capacidades mentales (imaginación, memoria, observación, concentración, atención, discernimiento, resolución de problemas, creatividad…), genera una respuesta biológica de protección que detiene multitud de funciones orgánicas.

Durante la tormenta mental nuestra mente no está buscando soluciones ni planeando estrategias que nos ayuden a cambiar todo aquello que nos sume en el agobio y la opresión interior. Se pierde, salta de pensamiento en pensamiento como un mono saltaría de rama en rama y nos agota, pero no soluciona nada.

Operando desde esta reactividad impulsiva, la mente carece de profundidad. Nos perdemos en la tormenta que tiene lugar en la superficie y olvidamos que las profundidades de la mente están en calma. Para encontrar esa quietud solo tenemos que sumergirnos. Cuando reunimos el coraje para lanzamos en las aguas turbulentas, emanaciones de la confusión mental, accedemos al sosiego.

Aquí y ahora, este momento

Percibir la realidad como un remanso de paz interior o como un caos de sufrimiento y desasosiego tiene todo que ver con el estado mental que experimentamos en el momento de percibirla.

Y parece claro que ni ayer ni mañana podremos transformar nuestra percepción del ahora; este momento solo puede ser transitado ahora, y la clave de la libertad debe estar, por lo tanto, aquí y ahora.

“¿Cómo puedes hacer este momento mejor? No el ayer; ni el mañana. Este momento. ¿Qué puedes hacer aquí y ahora, para que tu experiencia presente sea más plena?”

La Regla del Momento

La Regla del Momento es una sencilla estrategia que hemos diseñado para ayudarte a:

  • observarte en este momento,
  • salir de la tormenta mental que sucede en este momento,
  • entrar en contacto contigo mismo/a y tomar conciencia de tus necesidades en este momento
  • y plantear soluciones reales que puedes implementar en este momento.

Se trata simplemente de recuperar la naturaleza original de la mente a través de sencillas prácticas cotidianas.

El punto de partida, naturalmente, es darnos cuenta de la tormenta mental por la que estamos transitando. No es sencillo darse cuenta de esto. Cuando la tormenta se presenta nos arrastra con ella y nos lleva muy lejos. Creamos asociaciones de pensamientos y sensaciones que generan más y más de lo mismo a un ritmo frenético.

Este darse cuenta requiere de observación. En su libro “Vida Simple, Corazón Profundo”, lectura imprescindible, el maestro soto zen Dokushô Villalba dice:

“La práctica de la observación es la que nos va a permitir comprender cómo funciona nuestra mente y cómo funciona el mundo. De la concentración surge la calma interior y de la observación surge la sabiduría.

No huimos de cualquier cosa que pueda ser experimentada por la mente aquí y ahora. No huir, no rechazar, no apegarse.

Nuestro único recurso es nuestra propia impecabilidad.”


No nos quedamos apegados a la tormenta permitiendo que nos lleve a la deriva ni rechazamos los contenidos incómodos que nos presenta. Observamos lúcidamente, plenamente atentos, plenamente conscientes. La respiración es una de las claves para desarrollar esta atención plena.

Si observar tu estado presente te resulta un desafío, prueba a mejorar tus habilidades de concentración, observación y atención a través del Reto de Mindfulness que te ofrecemos de forma gratuita. Estas virtudes ya están en ti, solo tienes que desarrollarlas con perseverancia y práctica continuada.

Una vez que has mirado cara a cara a esta tormenta, te has vuelto objetivamente consciente de la tormenta mental y has divisado la luz que se esconde tras los nubarrones, hazte esta pregunta:

¿Qué puedo hacer ahora?

¿Qué puedes hacer aquí y ahora, en este momento, para que tu experiencia presente sea más plena?

Este acto de conciencia requiere de intimidad e introspección. Respira diafragmáticamente y tómate un momento para volverte consciente de tus necesidades más inmediatas.

Una vez que has encontrado una o varias respuestas, escríbelas en un papel para que tu cerebro pueda enfocarse más eficientemente… y hazlo. Sea lo que sea, permite que la acción surja. Todo cambio surge de la acción correcta.

Cuando la mente distorsiona y falsea la realidad, y no vemos las cosas tal como son, no podemos proceder sabiamiente en consecuencia. La acción diestra surge de la claridad mental.

Pequeños gestos, grandes momentos

Si te cuesta encontrar respuestas/soluciones y no sabes qué hacer para convertir este en momento algo único e irrepetible, prueba con pequeños gestos: un abrazo, escuchar una melodía agradable, un paseo por la naturaleza, un vistazo al cielo, una breve meditación, saborear una deliciosa fruta…

Tal vez no puedas transformar tu vida de un plumazo, pero sí puedes poner toda tu atención en el momento presente y hacerlo lo mejor posible: pequeños detalles bastan para crear un ahora luminoso, y tu cuerpo-mente responde fantásticamente a estos pequeños gestos transformadores, liberando multitud de sustancias que favorecen la integridad de tu red psicosomática.

Así pues, 3 sencillos pasos para esta sencilla práctica de la presencia:

  1. Detecta la tormenta mental. Respira.
  2. Pregúntate: ¿Qué puedo hacer en este momento? Escribe la(s) respuesta(s) en un papel.
  3. ¡Hazlo! La transformación requiere acción correcta.

Después de la tormenta, la calma

A medida que nos volvemos íntimos con nuestra verdadera naturaleza y nos mantenemos atentos al momento presente, el único del que disponemos, las nubes grises de la tormenta mental comienzan a abrirse. Nuestras reacciones automáticas, distorsiones mentales y patrones de comportamiento habituales se van disipando. Y encontramos la luz que siempre estuvo ahí, escondida tras la negrura de la tormenta.

Estrés, miedo, ansiedad o preocupación compulsiva surgen de nuestra actitud ante la vida, no de la vida en sí misma.

Es nuestra forma de relacionarnos con lo que sucede, nuestro estado de atención, lo que trae esos sentimientos de constante agobio y opresión. Cuando aprendemos a relacionarnos con lo que sucede desde diferentes puntos de vista y ponemos a trabajar las habilidades que teníamos desatendidas, la tormenta mental se calma y la plenitud emerge.

La atención plena y la práctica de la presencia nos ayudan a relacionarnos con nuestra realidad de forma más objetiva y atenta, y menos reactiva. Conectamos con la vida desde una nueva luz, desde una nueva atención, y con ello nos volvemos seres claramente despiertos.

Autor

Jorge Benito

A caballo entre el mundo de la investigación y la aplicación práctica, Jorge Benito dirige Mindful Science, donde explora la conexión mente-cuerpo, la activación voluntaria de nuestros mecanismos naturales de transformación biopsicosocial y el fortalecimiento de nuestras capacidades y virtudes humanas.

Autor del libro Educar para Sanar y creador del Reto de Mindfulness, que sienta las bases teórico-prácticas de todos los ejercicios y estrategias ofrecidas en Mindful Science, Jorge actualmente colabora en el desarrollo de una nueva tecnología de retroalimentación cardiorrespiratoria que codifica y analiza las señales del cerebro y el corazón, y que pronto estará comercialmente disponible para todo el mundo.