La espiral ascendente: los 4 ejes del cambio personal
Jorge Benito

En mayor o menor medida, tú sabes lo que te hace sentir felicidad, tranquilidad y paz interior. Y sabes también lo que deberías cambiar en ti o en tu vida para favorecer tu plenitud.

Sin embargo, tal vez encuentres complicado aplicar las estrategias de cambio que aprendes, aún sabiendo que están avaladas por la ciencia médica occidental y los testimonios de miles de personas que han logrado excelentes resultados gracias a ellas.

¿Por qué sucede esto? ¿Por qué esta resistencia a aplicar lo que sabes que puede traerte tantos beneficios?

Como instructor profesional de prácticas mente-cuerpo y facilitador de estrategias de desarrollo personal y profesional, mi trabajo diario consiste en entrenar, guiar y acompañar a muchas personas.

Y con mucha frecuencia me encuentro con un obstáculo muy común: aunque el deseo de cambio es genuino y las estrategias mente-cuerpo que abordamos son realmente sencillas, nuestra mente está más orientada a mantenerse en las viejas rutinas en lugar de acoger el nuevo estilo de vida que sabemos que tanto bien nos brinda.

¿Por qué?

Yo lo llamo la espiral descendente: como no partimos de un compromiso sólido, una determinación absoluta a hacer todo lo que sea necesario para salir del desasosiego y comenzar a crear una vida alineada con nuestra visión interna, nuestra energía (atención) se dispersa, y esto nos lleva a seguir manteniendo las mismas viejas rutinas perniciosas de siempre.

Pero podemos crear una dinámica positiva, una espiral ascendente, y en este artículo voy a abordar 4 ejes o catalizadores del cambio por separado, y cómo puedes usarlos para crear una espiral ascendente que te lleve a esa transformación personal que quieres para ti. 

1. Compromiso

Todo comienza con un firme compromiso. Sin este primer elemento difícilmente crearemos una espiral ascendente.

Tu compromiso es el resultado de una decisión personal: has resuelto que quieres cambiar tu vida. Conoces tu dolor y sabes que hay algo que puedes hacer para resolverlo, pero esta resolución se te escapará fácilmente si no la cultivas.

Por ejemplo, supón que has decidido practicar mindfulness 10 minutos al día, o salir a correr durante media hora, o comer más sano. Si tu compromiso no es real, no tendrás ningún problema en saltarte tus 10 minutos de práctica, o quedarte en casa en lugar de salir a correr, o pedir pollo frito en lugar de esa ensalada. No harás eso que dijiste que harías, y encontrarás todo tipo de explicaciones para justificar tu falta de compromiso. De hecho, estas excusas no sonarán a excusa, y tu sesgo cognitivo te hará creer que son razones de peso.

Sin un compromiso real, el tiempo pasa pero nuestra vida sigue en una espiral descendente: sabemos qué debemos hacer para cambiar el curso de nuestra existencia pero no lo hacemos. Nuestra falta de compromiso entorpece nuestra propia alegría, satisfacción y bienestar.

¿Cuál es tu nivel de compromiso? ¿Estás comprometido/a con tu propio cambio, con una vida mejor? ¿Has resuelto cambiar o solo fantaseas con ello pero no haces nada al respecto porque tu compromiso no es real?

Cuando te comprometes completamente, te llevas a ti mismo/a al siguiente nivel con firmeza y permites que emerja tu propio poder personal.

2. Determinación

Me gusta pensar en la determinación como una vía para librar nuestra mente del miedo y la duda.

¿Cómo lo hacemos?

No permitimos que todo aquello que entorpece nuestra decisión de cambio nos detenga.

Comprometidos y determinados, no nos dejamos desviar por las trampas del ego: temor, dudas, baja autoestima, rechazo, dolor…

Aunque las voces interiores de tu mente ansiosa y miedosa te acechen, seguirás adelante haciendo gala de una gran resiliencia, esa extraordinaria capacidad que todos poseemos de enfrentar la adversidad con valor y fortaleza interior.

Romper el ciclo del miedo y la ansiedad es una habilidad natural en ti, tenlo muy presente. Como si de un músculo se tratase, al principio exigirá más esfuerzo pero gradualmente te volverás más fuerte. Hasta que logres lidiar con tu propia negatividad sin esfuerzo.

Es una cuestión de actitud.

Una actitud correcta te ayudará a percibirte como una persona con los recursos necesarios para afrontar cualquier situación, dificultad u obstáculo que se presenta en tu camino. Al adoptar una disposición interior correcta, retroalimentarás tu confianza y tu capacidad de resiliencia se volverá más presente.

3. Atención

No hay mejor forma de avanzar hacia tu mejor versión que adueñarte de tu atención, es decir, aprender a administrar tu atención de forma consciente y voluntaria.

Miles de pensamientos emergen en tu conciencia a diario, pensamientos que compiten por tu atención. Pensamientos acerca del pasado, el presente o el futuro que rápidamente llaman a más pensamientos y crean esos bucles que yo llamo tormenta mental.

Y allá donde pones tu atención, diriges tu energía mental y corporal. Si estás distraído/a, no tienes el control de tu propia energía y vitalidad.

¿A qué les prestas atención? ¿Hacia dónde diriges tu energía?

¿Te enfocas más habitualmente en lo que tienes o en lo que te falta? ¿Y lo haces de forma intencional, o tu mente te lleva a toda esa negatividad de forma automática?

Si permites que la vorágine de pensamientos suceda por sí misma, sin ningún tipo de control consciente por tu parte, básicamente estás perdiendo el control de tu propia energía.

Salir de este programa de centrifugado automático es esencial. Debes recuperar tu habilidad de enfocar tu atención allá donde tú decides; desarrollar el hábito de la atención plena y consciente es posiblemente la herramienta de transformación más poderosa que poseemos como especie, y hacerlo es muy sencillo: unos minutos de práctica diaria de mindfulness es todo lo que necesitas.

4. Acción

¿Qué quieres de tu vida? ¿Tienes claridad absoluta acerca de la vida que quieres crear para ti?

Describe tu propósito con el mayor nivel de detalle del que seas capaz. Cuanta más precisión, más robusta será tu visión y más ayudarás a que tu cerebro formule nuevas ideas que te ayuden a convertir esa visión en realidad.

Dale a tu cerebro una dirección firme y clara acerca de lo que quieres.

Una vez que te has comprometido (paso 1) a cambiar, tu determinación es sólida (paso 2), sabes cómo dirigir tu atención/energía hacia donde tú quieres (paso 3) y tu visión interior es nítida, tomar acciones correctas se volverá algo natural (paso 4).

Surgirán de ti nuevas acciones que te llevarán a nuevos resultados, oportunidades inesperadas, rutas alternativas que antes no lograbas ver.

Y más allá de los resultados, vas encontrando que tu mentalidad ya no es la misma, y de eso se trata al fin y al cabo.

Crear esta espiral ascendente lleva tiempo y requiere dedicación, pero está a tu alcance.

“Imposible es sólo una palabra que usan las personas débiles para vivir fácilmente en el mundo que se les dio, sin atreverse a explorar el poder que tienen para cambiarlo.” – Muhammad Ali

Autor

Jorge Benito

A caballo entre el mundo de la investigación y la aplicación práctica, Jorge Benito dirige el área educativa de Mindful Science, donde explora la conexión mente-cuerpo, la activación voluntaria de nuestros mecanismos naturales de transformación biopsicosocial y el fortalecimiento de nuestras capacidades y virtudes humanas.

Autor del libro Educar para Sanar y creador de todos los cursos online ofrecidos en Mindful Science, Jorge actualmente colabora en el desarrollo de una nueva tecnología de retroalimentación cardiorrespiratoria que codifica y analiza las señales del cerebro y el corazón, y que pronto estará comercialmente disponible para todo el mundo.

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