INVESTIGACIÓN

La compasión puede ser cultivada y entrenada

Jorge Benito

Los investigadores han confirmado que tanto la compasión como el altruismo pueden ser cultivados con entrenamiento y práctica.

La mejora de la compasión a través de prácticas introspectivas crea cambios en la estructura del cerebro vinculados a un mayor comportamiento altruista.

Un estudio realizado por investigadores del Center for Investigating Healthy Minds en el Waisman Center de la Universidad de Wisconsin-Madison muestra que los adultos pueden ser entrenados para ser más compasivos. El informe, publicado por la revista Psychological Science, una revista de la Association for Psychological Science (ver publicación aquí – enlace externo) , encontró que la formación y entrenamiento de adultos en la compasión puede dar lugar a un mayor comportamiento altruista generando cambios en los sistemas neuronales que subyacen a la compasión.

El hecho más importante es que se observaron alteraciones en la función cerebral después de sólo un total de ¡siete horas de entrenamiento!

El estudio mostró cambios en la estructura cerebral de los participantes, visibles gracias a imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI). Previo entrenamiento utilizando técnicas de meditación compasiva procedentes de la tradición budista, los participantes ejercitaron la práctica de la compasión dirigiéndola hacia cuatro categorías diferentes:

Primero, se centraron en sentir compasión hacia un ser amado. Segundo, sintieron compasión por sí mismos. Tercero, centraron su compasión en un sujeto desconocido o un grupo de personas sufriendo, para lo que se utilizaron fotografías que mostraban explícitamente el sufrimiento de esos sujetos. Por último, practicaron la compasión hacia una persona conflictiva de su entorno, alguien que podría ser considerado como un enemigo o alguien con quien habían tenido serias confrontaciones en el pasado.

Los investigadores midieron la cantidad de actividad cerebral había cambiado desde el principio hasta el final de la capacitación, y encontraron que la actividad se incrementó en la corteza parietal inferior, una región implicada en la empatía y la comprensión de los demás.

El hecho más importante es que se observaron alteraciones en la función cerebral después de sólo un total de ¡siete horas de entrenamiento!

Estos resultados demuestran que, a través de práctica continuada, todos podemos lograr cambios significativos y científicamente medibles en un período de tiempo realmente accesible. Si cada día pones en práctica ejercicios de atención plena y entrenas tu habilidad de ser compasivo hacia los demás y hacia ti mismo, obtendrás resultados importantes en muy poco tiempo. ¡A practicar!

Autor

Jorge Benito

A caballo entre el mundo de la investigación y la aplicación práctica, Jorge Benito dirige Mindful Science, donde explora la conexión mente-cuerpo, la activación voluntaria de nuestros mecanismos naturales de transformación biopsicosocial y el fortalecimiento de nuestras capacidades y virtudes humanas.

Autor del libro Educar para Sanar y creador del Reto de Mindfulness, que sienta las bases teórico-prácticas de todos los ejercicios y estrategias ofrecidas en Mindful Science, Jorge actualmente colabora en el desarrollo de una nueva tecnología de retroalimentación cardiorrespiratoria que codifica y analiza las señales del cerebro y el corazón, y que pronto estará comercialmente disponible para todo el mundo.

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