Fortalece tu concentración en solo 1 minuto con este sencillo ejercicio visual
Hoy te proponemos entrenar tu concentración mental utilizando la vista.

Se trata de un ejercicio muy sencillo y solo lleva un minuto realizarlo.

Esta es la imagen con la que trabajaremos. Puedes guardarla en tu dispositivo para utilizarla siempre que quieras:

Esta es la imagen con la que trabajaremos
Durante el ejercicio trabajaremos con la parte central de la retina enfocándonos en el punto negro.

Las esferas laterales, más grandes y coloridas que el punto central, serán percibidas en todo momento por la parte periférica de la retina. Esto supone una distracción: los ojos se sentirán más atraídos por la bolas laterales que por el punto central, ya que la parte periférica de la retina está menos dañada que la parte central, que se mantiene en constante uso y con el paso de los años sufre daños acumulados por la iluminación artificial excesiva (TV, computadoras, teléfonos, etc.).

A la vez que ejercitamos nuestra concentración, esta sencilla práctica nos ayuda a comprender cómo podemos mantener enfocada a nuestra mente.

Los círculos laterales son como los pensamientos intrusos que constantemente aparecen en el campo de nuestra consciencia. Podríamos decir que representan nuestra preocupación, nuestra tristeza, nuestros juicios valorativos o nuestras creencias limitantes. Siempre están ahí, tratando de llamar nuestra atención. Aunque no las miremos de frente, no podemos negar que están ahí. Se trata más bien de aprender a mantener nuestra atención enfocada en el punto pequeño, por muy desfavorable que parezca estar ante las fuerzas opresoras que lo estrechan y aprisionan.

A pesar de lo difícil que le resulta a la retina mantenerse enfocada en el punto central y no en las circunferencias laterales, nuestro esfuerzo volitivo nos permite sostener conscientemente el foco de atención. Las influencias que nos distraen están siempre presentes, como las circunferencias periféricas, pero podemos aprender a estar bien con su presencia sin dedicarles más atención de la que merecen. Y si el algún momento nos distraen hasta el punto de hacernos perder la concentración, se trata simplemente de volver a prestar atención al punto negro.

Cómo realizar el ejercicio

1. Coloca la imagen delante de ti.

2. Comienza respirando de forma pausada y profunda. Inhala por la nariz, llena tu vientre de aire puro y exhala lentamente.

3. Mientras respiras de esta forma, mira el punto negro durante 1 minuto (puedes utilizar una alarma para temporizar tu práctica). En todo momento notarás que tu visión periférica trabaja procesando la información que recibe de las esferas laterales, enviando impulsos eléctricos al cerebro a través del nervio óptico. Las esferas laterales parecerán moverse y cambiar de forma, volviéndose por momentos más nítidas o más difuminadas, tal y como sucede con muchos de nuestros pensamientos. Simplemente, permite que tu visión periférica realice su trabajo y resiste la tentación de enfocar tu visión central en cualquier otro lugar que no sea el punto negro.

La concentración corta e intensa resulta más efectiva que una más larga, ya que la falta de habilidad suele interrumpirla. Practica a diario y poco a poco observarás que puedes aumentar gradualmente el tiempo de concentración en el punto negro.

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